Evolución histórica de la educación ambiental

Evolución histórica de la Educación Ambiental


A partir de la Revolución Industrial (1700), se observa un crecimiento y un progreso tecnológico sin precedentes, que aún cuando ha aportado beneficios a la humanidad, ha tenido al mismo tiempo graves consecuencias sociales (aumentando la desigualdad entre ricos y pobres) y sobre todo consecuencias irreversibles ambientales. Con el paso del tiempo hemos sido actores y testigos de los cambios paulatinos en el clima, en nuestra salud y la perdida y surgimiento de diversas especies a lo largo y ancho del planeta. 
En el siglo XIII se hicieron esfuerzos en Europa por poner orden a la tala de los árboles; en Francia (1669) Juan Bautista Calket, Ministro de Luis XIV, utilizó maderas en barcos, pero con garantía de conservación de los bosques. 
En 1719 Thomas Malthus, alertó la superpoblación y la disponibilidad de recursos materiales.
En 1854 el presidente de los Estados Unidos le pidió al jefe de los indios Pieles Rojas de Seattle que les vendieran sus tierras y este le contestó, en una carta su negación, planteándole una serie de reflexiones sobre las relaciones hombre-naturaleza.
En 1872 se crea en Estados Unidos el primer parque nacional: Yellowstone.
En 1894 Engels manifestó la importancia de la protección del medio ambiente como un factor importante para la salud pública.
En 1899, Dokuchaiev previó el análisis integracionista en el pensamiento ambiental;
En 1958 fue creada la Fundación Darwin para las Islas Galápagos. Esta zona fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1978.
En Suiza en el año 1966 se realizó la primera reunión internacional relacionada con el papel de la educación en los asuntos ambientales. A este evento se le llamó "Taller de Educación para la Conservación".
La primera reunión del Consejo Internacional de Coordinación del Programa "El hombre y la Biosfera" (MAB), se efectuó en el año 1971 en París, en la misma participaron representantes de 30 naciones y numerosos organismos internacionales, entre ellos la Organización Mundial de la Salud (OMS) y La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) (López, M, 2008).
El Consejo Internacional de Coordinación del Programa "El hombre y la Biosfera" (MAB): es un programa descentralizado que opera mediante comités nacionales establecidos voluntariamente en los estados miembros de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Su objetivo general es: "proporcionar los conocimientos fundamentales de Ciencias Naturales y Ciencias Sociales necesarios para la utilización racional y la conservación de los recursos de la biosfera y para el mejoramiento de la relación global entre el hombre y el medio".
En junio de 1972, científicos, humanistas y pensadores se reunieron para celebrar la Conferencia de las Naciones Unidas, sobre el Medio Humano en Estocolmo Suecia, resultando enriquecedora, pues ésta arroja las primeras decisiones políticas en torno a mejorar la comprensión de las causas que están provocando o acelerando un posible calentamiento global, como a continuación se menciona: 

-  Indispensable una labor de educación ambiental dirigida a jóvenes y adultos con atención a la población de menores privilegios, para fomentar la opinión pública informada y responsable en cuanto a protección y mejora del medio ambiente en toda su dimensión humana.

- Que los medios de comunicación masiva eviten contribuir al deterioro del medio humano y difundan información de carácter educativo.

- Se establece el Programa Internacional de Educación Ambiental (PIEA).

- Surge por primera vez el término de Desarrollo Sustentable.

En 1973 bajo la influencia de la Conferencia de Estocolmo, la UNESCO creó el PNUMA, que tiene entre sus objetivos el de apoyar los programas educativos sobre el medio ambiente. Atendiendo al punto 96 de las recomendaciones de la citada conferencia, se creó el Programa Internacional de Educación Ambiental (PIEA), que ya en 1975 aprobó su primer proyecto trienal con todos sus objetivos orientados hacia la Educación Ambiental, en 65 países empieza a operar el Programa Internacional de Educación Ambiental (PIEA), con las siguientes características:

- Se imprime un enfoque interdisciplinario a proyectos de carácter escolar y extra escolar en todos los niveles de educación.
- Se dirigió al público en general y al ciudadano común de áreas rurales y urbanas.
- Se realizó acopio de información de los proyectos de educación ambiental en marcha y sus participantes.

En octubre de ese mismo año se realiza una evaluación emitiéndose recomendaciones que dieron origen a la Carta de Belgrado, la cual se puso a consideración en reuniones regionales en Brazzaville (África), Bangkok (Asia), Kuwait (países Árabes), Bogota (América Latina y el Caribe) y Helsinki (Europa y América del Norte), de lo anterior surgen recomendaciones y base para la conferencia de Tibilisi.


En Tbilisi, años más tarde (1977) se desarrolló una Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental, en la misma se traza el papel de la Educación Ambiental y se plantea la necesidad de incluirla en todos los niveles del sistema educativo de los diferentes países, se conjunta esfuerzos para conceptualizar el campo de la Educación Ambiental y formular una primera estrategia a nivel mundial, la Educación Ambiental debe apuntar a establecer un nuevo sistema de valores (valores y opciones --- primeros organizadores para la acción), se debe estimular a los individuos a descubrir las opciones que han determinado las acciones.

Después de una serie de reuniones en 1982 se realiza en Paris un foro: Análisis y experiencias desarrolladas, sus tendencias y perspectivas en donde se recomienda la necesidad de impulsar políticas que fortalezcan la incorporación del componente ambiental en los planes nacionales de desarrollo y en ese mismo año en la reunión de Managua se dan aproximaciones metodológicas apropiadas, sus contenidos, materiales y capacitación correspondiente.

En abril de 1987 se da a conocer el informe de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo “Nuestro futuro común”, en donde el desarrollo sustentable constituye un concepto nodal de la política y es definido como aquel desarrollo que permite satisfacer las necesidades presentes, sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias, osea el objetivo era evaluar la Educacion Ambiental.

En junio de 1992, la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas, también conocida como la Cumbre de la Tierra, se reunió durante 12 días en las cercanías de Río de Janeiro, Brasil. Esta cumbre desarrolló y legitimó una agenda de medidas relacionadas con el cambio medioambiental, económico y político.

Surgen 27 principios, de los cuales el 10mo dice: 

- Las cuestiones ambientales se manejan más efectivamente cuando se cuenta con la participación de los ciudadanos involucrados, todo ciudadano debe tener adecuado acceso a la información sobre medio ambiente que disponen las autoridades públicas, oportunidad de participación en las decisiones, los gobiernos deben facilitar y estimular la toma de conciencia pública. 
- La educación ambiental como componente ineludible de los procesos educativos escolarizados y la información veraz sobre los problemas ambientales, son condiciones necesarias para lograr un proceso de desarrollo sustentable, en donde la calidad de vida y la equidad social fundamenten la toma de decisiones.

Paolo Bifani señaló en 1992 que el desarrollo debe contribuir a superar la pobreza (2), producir para satisfacer las necesidades de la población mundial y crear las condiciones para que esa producción pueda ser adquirida por quienes la necesitan; creando empleo y así aumentar la productividad, es decir crear los medios para que el desarrollo sea no solo ecológico, sino también social, económica y políticamente sustentable. En pocas palabras significa que las necesidades de los países del Norte se deben satisfacer de manera que no comprometan la satisfacción de las necesidades actuales y futuras de los países del Sur.

En el 2002 se realiza la “Cumbre de la tierra” en Johannesburg. En donde lo más relevante de ésta, es que en relación con los resultados de la Cumbre de Río, deriva “El Compromiso por una Educación para la Sostenibilidad Internacional”, que refleja la emergencia planetaria en la que nos encontramos, fue planeada y denominada “Década de la Educación para el Desarrollo Sustentable 2005 – 2014(3), con base en el esquema de implantación internacional preparado por la UNESCO, el cual fue aprobado por la Conferencia General de este organismo en septiembre de 2003. Dicho esquema de implantación hace un llamado a los gobiernos para iniciar el proceso preparatorio para la Década, mediante un amplio conjunto de alianzas, en virtud de la multiplicidad y diversidad de participantes necesarios. Propone establecer estas alianzas en todos niveles, comenzando con el ámbito local y comunitario, hasta cubrir la totalidad del contexto nacional e internacional, involucrando a todas las esferas de los sectores público y privado; es decir, los tres órdenes de gobierno, las organizaciones de la sociedad civil, los empresarios, la academia y los comunicadores, entre muchos otros implicados. Su propósito es que, a partir del presente año, se cuente con una sólida plataforma institucional y social para que las ambiciosas metas de la Década, encuentren condiciones favorables para alcanzarse para construir una sociedad más viable para la humanidad integrando el desarrollo sustentable en el sistema de enseñanza escolar a todos los niveles, pretendiendo esencialmente informar, concientizar, sensibilizar, y crear redes, de tal manera que todos los educadores integren en sus programas las preocupaciones y los objetivos del desarrollo sostenible , con base a los cuatro pilares que contribuyen a transitar hacia este desarrollo por medio de la educación, que son:
- Aprender a conocer: Reconocimiento del desafió
- Aprender a vivir juntos: Responsabilidad colectiva y sociedad constructiva.
. Aprender a hacer: Actuar con determinación.
- Aprender a ser: Indivisibilidad de la dignidad humana.

A su vez, los cuatro pilares remiten a principios relacionados con la educación básica, con la reorientación de los programas de educación vigentes, con la comprensión pública de lo que significa la sustentabilidad en las actividades productivas y en la vida cotidiana, así como con la formación de capacidades. Los principios derivan en objetivos que definen las áreas de acción que se pretende atender durante la Década, estos son:
- Reducción de la pobreza.
- Equidad de género.
- Promoción de la salud.
- Conservación y protección del ambiente.
- Transformación rural.
- Derechos humanos.
- Entendimiento intercultural y paz.
- Producción y consumo sustentables.
- Diversidad cultural y natural.
- Tecnologías de la información y comunicación.

En respuesta a lo anterior el pasado 11 de marzo del 2005, México asumimos esta responsabilidad del Compromiso Internacional del Decenio, reconociendo y delegando a los actores directamente implicados, Secretarías de Educación (SEP federal y SE de cada Estado), la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT federal), así como la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (SEMADES estatal), constituyendo el primer gran paso para avanzar en la creación de las condiciones que se requieren para que el Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sustentable pueda alcanzar sus retadoras metas. Con esta premisa, se ha invitado y se han sumado a todos los sectores y grupos que suscriben el documento del Compromiso Nacional por la Década de la Educación para el Desarrollo Sustentable 2005 - 2014, para tomar parte activa en este magno esfuerzo, apoyado con la firma de dicho documento de los 32 Gobernadores de los Estados.
Es importante mencionar que la estrategia Nacional Mexicana, para afrontar dicha devastación ambiental, fue la elaboración de los Planes Estatales de Educación Ambiental, en este ejercicio trabajamos compañeros de los diferentes niveles de las Secretaría de Educación del país, al igual que los representantes de los diferentes sectores de la población, como son; académicos de las diversas Universidades, las diferentes Secretarias de Gobierno y Municipios, centros recreativos, ONGs y público en general etc, fue un trabajo colegiado, consensado y arduo, iniciado en el año 2002. Concluidos los planes se sometieron a análisis y revisión por parte de expertos y a la aprobación o visto bueno de parte de los Secretarios de Educación y SEMARNAT de cada Estado, para posteriormente enviarlo al CECADESU de la SEMARNAT y agilizar su puesta en marcha.

La  Estrategia Nacional de Educación Ambiental se diseño para facilitar el rumbo y la organización de las diversas actividades de los diferentes niveles y sectores de gobierno y de la población en general, para lograr un cambio hacia una cultura respetuosa con el medio ambiente. Por otro lado se destaca que lo propuesto tanto en el Plan Estatal de Educación Ambiental, como en la Estrategia Nacional, no choca y no implica mover curricula, ni se requieren grandes cantidades de dinero, se puede implementar con los recursos humanos y financieros con los que cuenta la Secretaría de Educación, además se estaría aportando a lograr lo establecido en el Plan Nacional de Educación 2001–2006, que dice textual “se busca en el maestro del futuro, entre otros rasgos, que aproveche tanto los contenidos curriculares como las experiencias y conductas cotidianas en el aula y en la escuela, para promover la reflexión y el dialogo sobre asuntos éticos y problemas ambientales globales y locales que disminuyen la calidad de vida de la población y del planeta”.

De igual manera en este mismo Plan encontramos dentro de la sección de políticas de fortalecimiento de contenidos educativos específicos en la cuestión de Educación Ambiental, que se planteo “promover una cultura para el cuidado del ambiente y el desarrollo sustentable, mediante la capacitación de los maestros y el fomento de la participación social, así como establecer convenios de colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), para impulsar programas de educación ambiental y de aprovechamiento sustentable de los recursos naturales en las escuelas de educación básica”.

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